16/2/16

El niño que soñaba con ser músico

Con este título tan bello, tan evocador y poético, y subtitulado "La historia del pop-rock español y de la industria musical contada por uno de sus más importantes protagonistas" (Ed. Huerga & Fierro), encontramos las memorias del emblemático director artístico en compañías discográficas de primer nivel, Paco Martín, un mito viviente de la industria musical, contadas de la pluma ágil y limpia del periodista y escritor madrileño Luis Carlos Buraya (distinguido, entre otros méritos, con el premio de la revista norteamericana Record World al mejor periodista musical europeo). Con un frontispicio en forma de soneto laudatorio de Joaquín Sabina, de gracejo y verdad inigualable, como es propio en este insigne poeta-músico, prologado por Roberto Montero Glez. y salpicado de textos de David Summers, Rosendo Mercado, Manolo García, Gonzalo, Iván y Josema García-Pelayo y Javier Limón. 

En estas 322 páginas Paco Martín nos habla con estilo directo, se confiesa, se desahoga y hasta realiza su particular catarsis. Con los flash backs propios y naturales de una vida intensa en relaciones artísticas y grandes retos, desde sus idílicos primeros recuerdos (nació en Santaella, pueblo de Córdoba en 1953) hasta su ascenso, trabajado día a día, (Rockola, Twins...), esta obra es una muestra ejemplar de la fuerza de voluntad, de cómo una pasión por la música puede llenar de sentido una vida, ya sea desde su vertiente práctica, su deseo inicial, ya sea finalmente desde la ayuda a los músicos codo a codo con ellos, como AR o A+R,  acrónimo que, para los neófitos en la terminología de este mundo particular, significa "artístico y repertorio", como él mismo define en la página 87,  la persona responsable del desarrollo de la vertiente artística de una compañía discográfica, bien seleccionando los artistas (y el tiempo ha dado fe de su "buen olfato" como "cazatalentos"), la elección de los productores, músicos de apoyo así como el repertorio a editar... 

El niño que soñaba con ser músico es un libro interesantísimo que debo reconocer que no he podido parar de leer desde que estuvo en mis manos, tal es la profusión de curiosidades sobre los artistas de las últimas décadas. En esta particular intrahistoria de la industria musical española a través de su óptica, muy valiosa por el dato menudo, desfilan casi todos sus protagonistas. 

La lista sería casi infinita, pero citaremos sólo como botón de muestra: Hombres G (y cómo triunfaron en Hispanoamérica mientras en España recibían críticas), Antonio Vega (y lo que vivió a su lado), Los Secretos, Rosendo, Los Rodríguez, Danza Invisible, Los Rebeldes, Manolo García, Niña Pastori, El Cigala, Estopa, El canto del Loco...  Todos de su factoría artística, bien como descubridor o rescatador. Y también se habla de Rosario, Isabel Pantoja, Malú, Camilo Sesto, Andy & Lucas, Calamaro, Lole y Manuel, Paco de Lucía, Sabina y un etcétera inmenso... Podríamos decir también que "vale más por lo que calla que por lo que cuenta", que ya en sí es suculento, pues en un capítulo de la zona final reconoce que ha preferido ignorar hablar de otros por no dar protagonismo inmerecido a algunos sujetos. 

También hace un repaso completo al papel de la música en la radio, y a los periodistas musicales...  No todos salen igual de favorecidos en la fotografía personal que supone este libro. Está escrito, se siente, desde su más profunda sinceridad, narrando sin tapujos sus experiencias, todas desde su más íntima verdad...

Me ha recordado mucho valores que han desaparecido como aquél que en tiempos de mis padres y abuelos estaba vigente: el del "acuerdo verbal", la "palabra de amigo", sellada con apretón de manos (eso que a la sazón podía ser como la palabra de honor, de oro)... Valor éste, la amistad, que ve decaer conforme su vida avanza y ya, desde la atalaya que proporciona la edad, intenta reconciliar. Realmente narra como ayudó a muchísimos artistas y a veces sólo recibió falta de gratitud. 

Desencantado con cierta música actual, de la cual critica la falta de talento y la "carnicería" que observa en el mundo de las discográficas de la cual comenta en sus últimas letras que asistimos a su final, por la falta de competencia, en su criterio de primera mano, de quienes dirigen el "laberinto musical". Lo percibo como una persona soñadora con los pies en la tierra a fuerza de experiencias y a la búsqueda de la emoción estético-sonora, valores que podríamos definir como propios de un último romántico de la música, un luchador incansable en pro de la autenticidad artística, virtudes que parece ser que no están en boga en la actualidad...

Con noventa fotos a cual más necesaria por lo personal (lo vemos junto a grandes figuras de la música moderna, en distintos lugares y situaciones) e inédito en las páginas centrales del libro, se corona con la reproducción de portadas de su obra discográfica, los agradecimientos y la relación de discos más vendidos, realmente sorprendente, plagada de platinos y oros, pues supera la cifra de los 25.000.000. Es muy útil su índice onomástico para ulteriores consultas de datos precisos.

Gracias por compartir tu valiosa experiencia, Paco, para que otros puedan tomar nota de lo arduo del camino del éxito musical. Tú lo has alcanzado bien merecidamente.

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