Cómo Funciona el Cerebro del Músico (MÚSICA Y NEUROCIENCIA), de Laura Ortiz Tadeo

Saludo y aplaudo esta nueva obra que se ha escrito -y puede lograrlo- para hacer mucho bien en la comunidad de músicos, estudiantes y profesores de música.

Hablo de Cómo funciona el cerebro del Músico, escrito por Laura Ortiz Tadeo, recientemente publicada en la colección Taller de Música, MA NON TROPPO, de Redbook Ediciones.


Su prologuista, Isabel Sousa, coach especializada en Neurociencia, nos lo avanza muy diáfanamente, trata de entender cómo funciona tu mente y tu cerebro, que determinan aspectos tan importantes como "tu rendimiento, tu aprendizaje, tu confianza, tu capacidad de concentración, tu relación con el error y, en gran medida, también tu vida". ¡No es poco pues lo que puede aportar este libro!


Como indica en el mismo frontispicio, se habla de "neuroplasticidad, memoria, confianza entrenada, regulación emocional, reprogramación mental, atención, descanso, motivación y salud mental. Es pura neurociencia aplicada al mundo musical". Insisto: son temáticas muy, muy importantes para la comunidad que gira en torno al maravilloso mundo de la música y su transmisión.


La propia autora -que ha vivido desde dentro el sistema del conservatorio, se ha especializado en inteligencia emocional, coaching y brain training, enfocándose en el desarrollo integral del músico-, traza en la página 20 una especie de guión o mapa del "viaje mental" que recorren todos los intérpretes y amantes del hecho musical:


-entender cómo funciona el cerebro musical, comprender cómo procesa, aprende y se adapta, cómo regularlo...


-aprender a estudiar mejor, a memorizar con mayor facilidad, cómo construir rutinas que no estresen ni agoten y hallar un propósito profundo que sirva de chispa constante...


-aprender a entrenar tu manera de pensar bajo presión (qué es y cómo dominar el tristemente famoso trac o miedo escénico), cómo recuperar el control...


-y finalmente integrar una rutina más sana de estudio, realista, siempre de acuerdo a nuestro propósito propio...


Y todo esto desde una óptica basada en la ciencia, lo cual no hace el libro de lectura árida, sino todo lo contrario, muy fácil, muy casi "de tú a tú", muy directa. Realmente es un libro transformador porque apela constantemente a que te hagas preguntas importantes, a que te conozcas como personalidad vital y musical mejor. 


Proviene de una persona que se ha construido a sí misma poco a poco, y esa es una manera de aprender en el proceso, en el camino, y mucho. Me encanta su tono sincero, contándote sus propias vivencias casi a modo de confesión. Este estilo comunicativo, tan claro y tan cercano te engancha pronto. Está muy bien concebido, muy bien pensado, muy sentido (previamente), y con un buen propósito, como dije al principio, el de ayudar, el de ser útil, el de servir a los/las demás.


En un contexto encorsetado, cada vez más burocratizado, cada vez más alejado de las esencias del trato humano, cálido, personal, este libro supone un revulsivo, un acicate, una manera de espolear fuertes valores que se van perdiendo poco a poco. 


No debería ser posible que muchos lugares "educativos" (vamos a llamarlos así con un poco de bondad) que en vez de parecerse a entornos positivos, alegres y dinamizadores, que sirvan para estimular y sembrar semillas de futuras personas/músicos... muchas veces sean estas mismas instituciones o los propios sistemas los que "fabriquen" el miedo escénico, los que lo cultiven o provoquen, con sus altas exigencias tempranas fuera de lugar y sin base psicológica alguna, por ejemplo; sitios donde el alumnado nunca es el centro del proceso, sino un mero receptáculo, un "sufridor" de aplicación de la rigurosa doctrina de la "fábrica" de hacer músicos/as, por no llamarlo el "cuartel"... Que siga, por ejemplo, imponiéndose el repertorio "a peso", es decir, indicaciones de imposición de número de obras ya se autocalifica.


Me han gustado especialmente, y he marcado esas páginas para releerlas varias veces, las números 52 (por qué fallamos en la recuperación de lo memorizado), 62 (qué ocurre con la mente bajo presión, y ojo a la conclusión anti-intuitiva: no basta con estudiar más, sino entrenar cómo responde mente y cuerpo, algo que muchas veces se enmascara o directamente se olvida, cuando ¡es básico!), 72 (sobre la atención plena, el arte de estar presente y regresar a ti, con el metafórico ejercicio del grounding), y la 81 (el mini ejercicio con ejemplo práctico: detecta, nombra, reformula).


A mitad del libro se pone aún más interesante, el capítulo de "reprogramar tu mente", con los tres ingredientes del cambio neuronal (repetición, el más conocido, emoción, el penosamente más descuidado y contexto, el más malinterpretado, a mi juicio). Las observaciones que realiza, siempre de manera práctica, con muchos ejemplos de autodiálogos posibles, son muy ilustrativas y pertinentes, y seguro provocarán cambios (a mejor) en ti. Este libro podría llevar un disclaimer humorístico: "no nos hacemos responsables de todo el bien que pueda provocar con su buen uso" :)


En la página 101 hay una útil "ruta práctica para transformar una creencia limitante", con sus cinco pasos, sus acciones y un ejemplo de cada una de ellas. Sí, la neuroplasticidad te permite cambiar creencias que te limitan. El poder del entrenamiento, no sólo físico, sino, tan importante o más, mental. 


La página 110 es para enmarcar, hace una introducción del capítulo de la creación de la rutina de estudio más apropiada en consonancia con uno mismo/a, y a partir de ese momento te muestra lo que explican los estudios sobre productividad mental, qué hábitos son los que distinguen a los músicos de alto rendimiento y cómo diseñar esa parrilla de estudio con criterios lógicos que sintonicen con tu propia vida, con tus propias metas (razonables, plausibles). 


De ahí que se hable de los ritmos ultradianos, los ciclos de atención y descanso (estos últimos tan importantes, tuve la suerte de aplicarlos en mi etapa de estudiante, etapa que continúa en mí maravillosamente cuatro décadas después, siempre en un feliz modo beta de curiosidad y de descubrimiento de nuevo repertorio y nuevos recursos de expresión musical, los profesores también crecen y estudian:), como decía, y sigo transmitiendo a mi alumnado, hacía pausas de cinco o diez minutos cada veinte o veinticinco de concentración máxima, lo cual se ha demostrado científicamente que proporciona mejores resultados (una manera es el famoso "comodoro").


Resalto también la página 124, con dos muestras de diferentes diálogos internos, uno hiperexigente y negativo y otro más amable y con propósito, más positivo, mejor para ti como persona y músico. A partir de la página 128 recapitula, preguntándote cómo va tu viaje profundo, esa especie de buceo en ti mismo/a, y explicita que se conformaría con que se comprenda cómo cambia tu cerebro al hacer música, cómo se entrena la memoria con estrategias científicas, que dispongas de más estrategias para regular el sistema nervioso antes de la muestra sonora ante un público, se conozcan maneras de reformular creencias negativas limitantes y modos de entrenar nuevos patrones de pensamiento y se sepa rediseñar una mejor planificación del estudio musical. 


Debo insistir: todo lo anterior es trascendental, es crucial. Preguntarse si uno ha aprendido de uno mismo mientras aprendes y aplicas nuevas estrategias, esa creación de nueva conciencia, por no llamarla amplificación, es tan relevante que me atrevo a decir que es vital. Para el músico y para la persona. 


En fin, confieso yo también que este libro me ha llamado a preguntarme, a moverme por dentro, a conocerme un poco más, y lo siguiente que haré será... volver a hacer este camino hacia lo profundo del ser musical y vital, volver a leer todas esas páginas señaladas varias veces las próximas semanas, para reforzar más su sentido e intención, para descubrir nuevas formas de anagnórisis.


Igual que un día sería una especie de vida aquilatada, un libro equivaldría a la sinopsis de una vida hasta ese momento, por lo que recibo este libro con tanta alegría por lo que me ha aportado que no puedo hacer otra cosa más que agradecer una publicación tan bella y buena (persisto, reitero y corono:)

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Académico de la Academia de Artes Escénicas de España. Profesor pianista experto en improvisación multi-estilos (modernos, clásicos y populares) y música española. Musicógrafo. Distinguido en Global Music Awards (EEUU). 1er Premio Concurso Piano Maestro Serrano (Palau de la Música, Valencia). Especializado en Falla. Pionero en transcripción y estreno de Improvisaciones Albéniz y Granados (Boileau). Revistas: Música y Educación, Allegro, Ad Libitum, Polifonía, ArtsEduca. Coautor: 29 Maneras concebir silencio (Univ. Jaume I), Canto Natural (Bromera). Coord: Los poetas ante la música (Bubok). Autor: Piano Creativo -2 volúmenes- (Rivera), Piano Español (Lulú), Homenaje a Tomás Bretón (Boileau), Aprende a Improvisar al Piano (Redbook)

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