15/1/16

Para las manos frías

No es el nombre de un nuevo estudio inédito de Debussy :)

Quiero hablaros de un aparato muy práctico para aquellos a los que no le funcionan las técnicas de retroalimentación biológica o biofeedback que comenté en una entrada anterior.

Se trata de una pequeña cajita de metal forrada exteriormente por una especie de tela de terciopelo (la mío es verde clara, supongo que la habrá de otros colores) que lleva en su interior una barrita de carbón. Se vende en armerías. Es típico que lo compren cazadores, los cuales se levantan muy temprano para sus labores y combaten el frío llevándolo en los bolsillos, metiendo las manos dentro y tocándolo de vez en cuando. Desprende calor varias horas...

Puedes apagarlo cortando la barrita cuando hayas terminado de usarlo. Una barrita puede servirte para unos cinco usos o más. Se vende frecuentemente en recambios de doce. Textualmente dice la caja de recambios de carboncillos: "Handwarmer, 12 pcs. solid fuel sticks" o en francés "chevilles a charbon" y en alemán "pack hohlestabchen".

Su precio es muy reducido.

Es un calor diferente al que puede uno procurarse, exógeno podríamos decir, de fuera de la piel a dentro. Me parece más interesante que el músculo se caliente desde dentro hacia afuera. Pero... menos da una piedra... :)

Es un recurso útil para audiciones y conciertos.