14/5/14

Recordando a... Alberto González Calderón

Otro de los pianistas cuyos conciertos han marcado mi "imaginería sonora, mi audición interior" en parte... Lo escuché en muchas ocasiones, era fan suyo, no era fácil escuchar a un pianista con un repertorio tan vasto y una técnica tan definida, tan precisa... Una persona que ha hecho del concertismo su forma de vida, coherentemente, con conciencia!

El primer concierto que le escuché fue en el temprano año de 1988, en la Décima Semana de la Música, en el Centro Cultural de San Fernando, el 15 de noviembre a las 20 horas. Ya para entonces lucía en su currículum muchos primeros premios en concursos de piano y había grabado para cuatro emisoras...

Su dedicatoria reza: "Para Agustín, con todo mi afecto, deseándole mucho ánimo para seguir en esta carrera tan maravillosa". Como ves, Alberto, te hice caso ;)

Ese día tocó la Sonatina del Guadalquivir, pero no la más asidua en el repertorio, la de García Abril, sino la de Salvador Daza; recuerdo que me encantó, especialmente su segundo movimiento "habanera"! Después se marcó, ni corto ni perezoso, un cuaderno completo de Iberia, concretamente el II. Solvencia, ritmo, pulcritud, respeto al texto... Características que creo que le definen muy bien y demostró ese día al tocar como tocó esas tres obras maravillosas albenicianas...
En la segunda parte hubo un Vals Mephisto de Liszt, un compositor que le viene como anillo al dedo y terminó con otra obra cimera del pianismo universal, la segunda sonata de Chopin... Imagináos la impresión que causó en mí escuchar tan joven este repertorio de la mano, de los dedos, de las yemas de Alberto... Pocos conciertos me impresionaron tanto en aquella época (recuerdo también que me gustó muchísimo un monográfico Beethoven de Eleuterio Domínguez en el que tocó la Patética, Claro de Luna y Appasionata... así, de pronto:). Alberto es así, un gran "torero del piano", que no se achica ante ninguna obra y siempre lidia entre mihuras del piano, ah, y en sus manos parecen gatitos :) Como cuando tocó de propina en el conservatorio de Cádiz, en aquel histórico Steinway, Viva Navarra, de J. Larregla, en una versión que me recuerda mucho a la de J. Tordesillas... Un auténtico torito bravo de grandes requerimientos articulatorios que quedaba reducido a un juego de niños en su interpretación, que la tornaba hasta aparentemente fácil :) Tiene unos dedos (y sobre todo, cómo los conjuga:) que cualquiera se los intercambiaba...


Alberto me honró con su amistad incluso estuve en su casa escuchando consejos suyos. Después le escuché un concierto monográfico Falla soberbio en el Ayto. de Cádiz... Le seguí por la tv (su tercero de Beethoven), otros conciertos... Asistí a un ciclo de cuatro encuentros en el que en cada concierto se ceñía a un estilo musical concreto, dando una muestra de su rica cultura pianística... Era en una sala cuyo nombre, a mi juicio, no "casaba" con lo que allí se hacía.. ;) Se ve que antiguamente fue una "Central Lechera" :) Pues vaya leche de más calidad se degustó allí, de la mejor marca, vaya!

Ah, no os perdais su entrevista en esta misma página ni su blog www.serconcertistadepiano.blogspot.com !