14/2/14

Schubert y la muerte: su último año de vida

Es el título de la conferencia/concierto que han ofrecido de consuno José Luis Miralles en su primera parte y Tomás Gilabert en su segunda parte, ambos compañeros de trabajo del Conservatorio de la capital de la Plana, dentro de la Semana Cultural del centro.  Quería felicitarlos a ambos por la iniciativa y por lo interesante de su propuesta, que se ha visto plasmado en la alta asistencia y participación por parte de alumnos y profesores... 

Me pareció genial hasta la propedeutica, pues fuera del Salón de Actos ya había colgada mucha información relevante sobre el compositor aludido,  el pasillo de acceso de la planta inferior en todo un "minimuseo" Schubert, :) con retratos, letras de lieder, etc... 

Comenzó el acto con el estreno de una obra de José Luis Miralles basada en un lied de Schubert. "Hommage II: der doppelgänger" a cuatro manos con la profesora Natalia Bort, siendo su parte aguda una especie de amplificación libre de la parte grave original schubertiana.

Las obras de José Luis nunca dejan indiferente a sus oyentes. Siempre son originales, siempre son pasionales, destilan fuerza y y conjugan la emoción con el conocimiento en una alquimia pocas veces escuchada. Proceden de su sensibilidad culta, de su interior profundo y al mismo tiempo inteligible... Espero que tengais ocasión de escuchar muchas obras suyas más, todas sinceras, directas, en lenguaje contemporáneo pero sin perder una pizca de belleza acústica. Auguramos muchos más éxitos como compositor a esta promesa-ya-realidad de nuestro panorama musical nacional.

Como conferenciante hay que aplaudir su estilo ameno y conciso, apoyado en bien escogidas imágenes y pequeños textos (como su última carta o aquella en la que pide trabajo) aderezado asimismo con fragmentos de películas (magnífica su labor de documentación).

Comenzó con su epitafio "aquí yace un rico tesoro y más ricas esperanzas" alusivo a su prematura muerte, cuánto nos hemos quedado por conocer/amar (aprovechando el día en que nos encontramos y parafraseando a Leonardo da Vinci) si hubiera vivido sólo un poco más que aquellos escasos treinta y un años! 

Muy interesante sus hipótesis sobre las causas de sífilis y el tifus que le llevó a la muerte y muy curioso el paralelismo que se encuentra entre las críticas a su obra ("abruma el exceso de modulación", cómo en cada palabra adapta la música a la emoción o sugerencia del texto), que recuerdan los comentarios de Moscheles sobre la música de Chopin. Suponemos que haber escuchado cómo realizaba las modulaciones en la propia mano del compositor vienés, aun sin ser un gran virtuoso del piano como lo fueron en su época Hummel, Thalberg, Pixis... etc... creemos que la dinámica adecuada haría menos "dura" la escucha de ciertas modulaciones más rápidas, más atrevidas, más originales! 

Tras explicaciones de obras vocales como Erlkoning, La muerte y la doncella o Winterreise (en la que señaló acertadamente la naturaleza empática que era tan típica de la primera pintura o literatura romántica) pudimos escuchar la celebérrima Fantasía en fa menor, a la limón con la talentosa estudiante Laura Villalba.

Tras un breve receso, en la segunda parte intervino el docto y no menos ameno profesor Tomás Gilabert, que, apoyado en análisis que compartirá en el enlace que veis en el primer párrafo, nos iluminó sobre sus típicos cambios de modo, esos contrastes agridulces que provocan por su cercanía que hasta el modo mayor suene "spleen", nostálgico, ese carácter típicamente vienés... así como las notas introductorias largas y fuertes, especie de presencia de la muerte o sonido de campana (sugerencia) fúnebre, por qué no? así como la importancia de tener en cuenta la pedalización para el análisis armónico, su sentido tonal, más próximo poco a poco al color (el impulso romántico por verter ideas, sensaciones, emociones, pensamientos musicales en/con acordes nuevos, en un lenguaje que se va apartando poco a poco de la tonalidad, sin abandonarla aún) las relaciones mediánticas de tercera en los impromptus, el llamado "acompañamiento heterofónico" que tanto usaron Field o Chopin en sus nocturnos, esa textura tan primitiva e intermedia entre la monofonía y la polifonía, que se plasma en voces interiores similares en su dibujo a la principal (así como notas pedales o bordones), entre otras muchísimas consideraciones... 

Felicidades nuevamente a ambos dos y a los alumnos colaboradores al piano por su excelente trabajo!!