25/2/14

Cuatro cuerdas, cinco dedos, diez dedos, orquesta!

Esta es la progresión que tuvo la maravillosa y sin igual Chaconne de la segunda partita de Bach, inicialmente la escucharemos en violín, luego en el arreglo para la mano izquierda que regaló Brahms a Clara Schumann, luego en la versión para piano (dos manos:) de Busoni, que anuncia lo que vino después, Stokowski, la orquesta completa! 

De uno a un centenar de instrumentos, eso es una obra que nació con posibilidades de desarrollarse!  :)

No os olvidéis de fijaros en lo crucial de su sección en modo Mayor, también el punto en que aparece la re-exposición del menor, no son casuales, sino basadas en la psicología de la audición, estructuralmente convincente, de hecho sirvió de ejemplo para obras posteriores como las variaciones en do m de Beethoven o las del segundo movimiento del primer sexteto de Brahms.

Uno de los momentos mas maravillosos de mi vida fue escucharla en su primigenia forma, la violinística a solo, en la sala de los espejos de un palacio barroco de Lisboa. Una obra que exprime el máximo de lo mínimo, apenas unos compases sobre los que construye una catedral sonora impresionante. Luego me lancé a tocarla en el monumental arreglo de Busoni, que pareciera pensado con sonoridades hasta organísticas...

Si quieres escuchar y comparar: