1/5/12

Una manera efectiva de mejorar tu creatividad y rendimiento musical

Recientemente he participado en un taller del programa de "Mejoramiento y desarrollo personal" de Toni Pons. Asistí a su curso de control mental con autohipnosis. Rezaba en el cartel publicitario "el curso más productivo y práctico de tu vida" y puedo asegurar que no sólo es así, sino se quedaba corto.

Tengo la sensación de haber sido uno de los más aprovechables de mi vida. En dicho cartel se podía observar un iceberg, cuya parte superior, fuera del mar es pequeña... Efectivamente, la parte más grande de nuestra mente, como en la imagen referida, está "sumergida", como la catedral del preludio de Debussy, y las profundidades de nuestra propia mente no son fácilmente accesibles, a priori, para nosotros sin una guía sobre cómo acceder a ella para darle un nuevo uso.

Particularmente yo era de los que antaño pensaban que la hipnosis era puro teatro, un juego escénico, superchería al fin y al cabo. Eso fue hasta que presencié un primer espectáculo de Toni Pons. En él salieron a escena dos personas allegadas mías a las cuales puso en trance hipnótico y pude comprobar los efectos saludables de las instrucciones que les dió. Me atrajo además a realizar este curso el saber que grandes deportistas de élite y otros artistas practican estas técnicas en aras de mejorar su rendimiento. Nuestra mente es capaz de realizar proezas sorprendentes, que no puedes imaginar hasta que imaginas que lo haces y finalmente lo haces...
Toni Pons (PULSA AQUÍ) es, sin duda alguna, un auténtico profesional. Lo demostró con resultados tangibles y atendiendo amablemente a cuantas dudas y preguntas tuve para hacerle. No sólo es excelente en su campo por su dominio teórico del tema, del que dio buena prueba al principio de la sesión, explicando de manera diáfana y muy amena, a través de ejemplos muy gráficos, cómo es nuestro cerebro, cómo se transformó resultado de la evolución y cómo lo podemos utilizarlo a nuestro favor, es decir, cómo podemos controlar nuestro flujo de pensamientos de manera que obre en el propio beneficio de la persona.

También a nivel práctico es impresionante. Resumidamente, debíamos conseguir bajar el nivel de ciclos por segundo de activación de nuestra mente a niveles en que ésta aprende más rápido, cambiando conductas, reprogramando nuestra propio caudal de ideas de manera positiva. Acceder a aquel nivel mental en que la mente es creadora. Posteriormente y bien guiados por sus instrucciones perfectamente racionales, nada esotéricas, practicamos interesantísimos ejercicios de relajación, respiración, visualización creativa y concentración mental, entre otros...

Creo que estos talleres tienen una utilidad sobremanera alta para músicos por eso quiero recomendarlo. Los músicos trabajamos, además de con nuestro cuerpo, especialmente con nuestra mente.

La atención y conciencia que pone en juego un estudiante de música es básica para su aprendizaje, determinando en grado sumo su progreso. Problemas como la ansiedad escénica, la atención selectiva a determinados parámetros del sonido, la coordinación con otros músicos y específicamente la mejora personal están a tu alcance, sólo tienes que estar abierto a creer en el potencial de tu propio cerebro.

Evidentemente hay que practicar a diario un cuarto de hora para ver toda la plenitud de sus efectos. Ese entrenamiento, esos quince minutos diarios que quites de ver la tv mejorarán tu vida personal y musical sustancialmente.