14/11/16

Comienza el concierto: apaguen sus móviles y...

...sus ipads, alarmas de relojes... Y lo que voy a relatarles es una de las experiencias más surrealistas que he vivido como público de un concierto de piano. 

Fue en un recital magnífico de Albert Nieto, que toca con una sensibilidad y colores espectaculares Albéniz. Un ambiente de silencio máximo, podríamos decir hasta de recogimiento, era necesario para degustar su delicada matización. 
Y desde casi los primeros momentos sucedió este espisodio algo estrambótico. Se escuchaba un...

Beeeeeeeeeeee biiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii beeeeeeeeeeeeeeeeee tuuuuuuuuuuu tiiiiii beeeeee

Un pitido cambiante, agudo, suave, constante, chirriante, inaguantable, pues era tan protagonista como el sonido del piano, tanto en la primera como en la segunda parte...

El pianista rogó se desconectara aquel zumbido, no muy fuerte, pero siempre presente; nadie sabía de dónde procedía. 

La sala (centro municipal de cultura) tiene una acústica perfecta, ideal para música íntima, pequeño formato, cámara, guitarra... Con tanta claridad se escuchaba y tal es la pequeña bóveda que nadie supo de dónde venía. 

El sr. bedel apagó las luces por comprobar si era algún halógeno, se intentó todo...

Y, hete aquí, que un sr. mayor entre el público se fue casi al final, desapareciendo el desagradable ruidito... Portaba una cartera de la que sacó:

UN SONOTONE. Se ve que sin desconectarlo hacían acople!

Espero que a partir de ahora a ningún pianista le pase desapercibido que el saboteador del silecio en sus conciertos puede ser este pequeño artilugio :)

-"Por favor, apaguen sus móviles y... sus sonotones" :)