24/9/16

Coleccionar instrumentos

   
   Hoy quiero hablaros de lo mucho que se aprende cuando alguien se embarca en la aventura de descubrir otros instrumentos musicales ajenos a los de su entorno inmediato. Al principio me interesaba el mundo de los teclados y todo lo que tuviera que ver con esto: afinadores, sonómetros, predecesores del piano, maderas en que se construían...

   Luego mi curiosidad se fue ampliando poco a poco y me empezaron a interesar las maneras en los que los diferentes pueblos se expresaban musicalmente. A la par que aprendía sobre el sonido, sus infinitas posibilidades de manipularlo, de variarlo, las diferentes combinaciones de armónicos en función de los materiales (las palabras bambú, caoba, teka, abeto, abedul, pino, calabaza y otros tipos similares empiezan a ser grandes recurrentes en tu vocabulario...), las maneras de construir, etc...

  Simultáneamente aprendía la historia de la humanidad: cómo un instrumento primero aparece en un continente, luego viajaba y te lo encontrabas con variaciones en otro... como por ejemplo las arpas de boca, o los birimbaos, primero en Angola y luego en Brasil por la esclavitud

  Aparecen de repente las mil maneras de combinar sonidos, muchas escalas nuevas, muchas maneras de afinar y te das cuenta de que todo es relativo en el mundo de la música, desde tu sistema de afinación temperado, uno más; tu la de referencia, uno posible; tus gustos sobre timbre, subjetivos, etc... 

   Dónde se pueden conseguir: abierto a muchas fuentes, a veces aparecen donde menos te lo esperas cuando menos te lo imaginas: internet, amigos, viajes, tiendas de decoración o regalos, tiendas de caza, grandes superficies... Solo hay que estar con los ojos bien abiertos y receptivo a encontrarlos.

   Luego toca ordenar por continentes, por tipo de instrumento (aerófonos, cordófonos, idiofonos, electrófonos...), por antigüedad, por materiales... Y aprendes que un instrumento puede tener mil nombres!

   Os dejo un gran enlace para investigar: www.instrumundo.blogspot.com.es