3/5/16

II volumen de Historia Insólita de la Música Clásica, de Alberto Zurrón


En esta misma página comentamos anteriormente la aparición del primer volumen y hoy nos alegra recibir la continuación de esta obra tan amena, llevada a cabo por Alberto Zurrón en la Editorial Nowtilus. Consta del mismo número de páginas que el anterior tomo, curiosamente, trescientas cincuenta exactas, e incluye al final de sus catorce capítulos, bibliografía y un índice onomástico válido para ambos volúmenes, lo cual le otorga un valor adicional. Pronto si no ya veremos este nuevo volumen disponible en todas las librerías importantes.


Está prologado esta vez, ni más ni menos, que por el pianista Joaquín Achúcarro (que lo compara con degustar una caja de bombones) e incluye referencias en la solapa del director de orquesta Jesús López Cobos (que refiere que "imagina que queda material para otras entregas", lo cual celebraríamos nuevamente), del violonchelista Pablo Fernández, ("una abrumadora cantidad de anécdotas que harán las delicias de los fans y melómanos", frase que suscribo plenamente) así como también de los musicólogos Mª Encina Cortizo y Ramón Sobrino, a quienes tuve la ocasión y el gusto de conocer hace muchos años, ("Alberto Zurrón, con una prosa cuidada y una demoledora ironía, le mostrará el proceso creativo de estos hombres", refiriéndose a los grandes compositores y a sus insignes intérpretes).

Comparte título pero no subtítulo, anteriormente era "La asombrosa vida de los artistas más extraordinarios", el escogido para este segundo volumen es "Los genios de la música y sus insólitos procesos creadores" y no es menos asombrosa ni extraordinaria esta segunda pues nuevamente está cuajada de información curiosa ordenada temáticamente.
Hace un recorrido por la relación de los músicos con el dinero (capítulo primero),  con sus propias obras y sus propias dudas, a señalar por lo curioso el apartado del "síndrome del TOC" (segundo), con las cifras, bien someramente, bien exhaustivamente (tercero), con las mascotas y otros especímenes de zoológico (un tierno y entrañable capítulo cuarto), con sus propios hábitos de orden o lo contrario, con mención especial a Beethoven (quinto), con la espiritualidad (sexto), con apurar los plazos de entrega o estreno de sus obras -forzando aquello llamado "la inspiración"- (séptimo), con las enfermedades y cómo podía influir en su proceso creativo (octavo), con el advenimiento de la muerte en plena composición o interpretación (noveno), con la infancia de los "niños prodigio" y sus sorprendentes logros a tempranas edades  (décimo), con el propio hecho creador, por qué, dónde y cómo componían (undécimo, el más denso), con su relación con el estilo, señalando especialmente aquellos valientes que "iban por delante de su época" (duodécimo), con el virtuosismo, de lectura especialmente señalada para los amantes del piano (decimo tercero) y con la necesidad de intimidad, de tomar reposo para recargar energías y otras reclusiones (décimo cuarto).

Al final, tras este gran mosaico, de lectura reposada, que recomiendo, como el maestro Achúcarro, se apercibe el lector de la cuasi infinita variedad de la música, de las maneras de afrontarla, de concebirla, de pensarla, de relacionarse con ella... Este libro, junto con su anterior tomo, es un homenaje a la diversidad artística, a la imaginación humana, a la creatividad arrolladora que han desgranado tantos compositores de diferentes lugares y épocas, sociedades y costumbres, cada una con su ética y su estética, su razón de ser y su manera de sentir. Tras su lectura se amplían mucho las miras sobre el vasto terreno cubierto, o, como reza en su contraportada, "si pensaba que la música clásica es aburrida, le sorprenderá hasta qué punto estaba equivocado" (en las palabras de Cortizo y Sobrino). 

En el nuevo volumen aparecen por sus páginas: Albéniz, Alkan, Arrau, Bach, Balakirev, Barenboim, Bartok, Beethoven, Bellini, Berg, Berlioz, Bernstein, Bizet, Boito, Borodin, Boulez, Brahms, Bruckner, Büllow, Busoni, Caruso, Casals, Chabrier, Chaikovski, Chaliapin, Charpentier, Chausson, Chopin, Clement, Clementi, Cliburn, Corelli, Couperin, Cui, Czerny, D´Indy, Debussy, Diaghilev, Dvorak, Elgar, Falla, Fauré, Field, Franck, Furtwängler, Glazunov, Gerswhin, Gluck, Gould, Gounod, Granados, Grieg, Häendel, Haydn, Heifetz, Hoffmann, Horowitz, Ives, Joachim, Karajan, Kodály, Kreisler, Larrocha, Lehár, Liszt, Mahler, Malibrán, Médtner, Mehta, Mendelssohn, Menuhin, Meyerbeer, Milhaud, Mompou, Monteverdi, Mozart, Mússorgski, Nijinski, Offenbach, Paderewski, Paganini, Pinza, Pons, Prokófiev, Puccini, Rachmaninov, Ravel, Reger, Reicha, Rimski-Korsakov, Rodrigo, Rossini, Rubinstein (Arthur y Anton), Sabater, Saint-Saëns, Sarasatem Satuem Schönberg, Schubert, Schumann (Clara y Robert), Scriabin, Shostakovich, Sgambati, Sibelius, Siloti, Smetana, Strauss (Johann y Richard), Stravinski, Taneyev, Tausig, Telemann, Thalberg, Thibaud, Toscanini, Turina, Verdi,Viardot, Victoria, Vieuxtemps, Villa-Lobos, Vivaldi, Wagner, Weber, Webern y Yudina. 

Impresionante nómina, verdad!¿? :) De la mayoría de ellos hay anécdotas en ambos volúmenes y de algunos otros sólo en el primero. Aparecen tangencialmente además muchísimas más personalidades del mundo de la música y de la cultura, son los que acompañan a los protagonistas en sus andanzas, venturas y desventuras.

Felicitamos a Alberto Zurrón por este extraordinario trabajo, tan arduo en lo recopilatorio y tan grato y divertido de leer, por lo mucho de simpático y anecdótico...