14/6/15

Nestor Zarzoso: Sin un mínimo sentido de la improvisación no hay creatividad



  • ¿Cuál es la primera experiencia que recuerdas con la música y/o el piano? Tocar en un limitadísimo piano de juguete la melodía de cada serie de dibujos animados después de ver el correspondiente capítulo, sobretodo cada uno de los temas de Dragon Ball.
    ¿Qué personalidad musical crees que te influyó más en tu carrera? Nuria Tena, por el tiempo que pasamos juntos; Antonio Nuez, por demostrarme que es realmente posible generar talento fácilmente, si se sabe cómo hacerlo; José Luis Civera por la profundidad de su perspectiva musical, siempre interesante y alegre; y Juan Carlos Cornelles, de quién he aprendido el convertir al piano en un amigo siempre, no solamente de manera intermitente, como era costumbre en mí. No se que hubiera hecho, a nivel pianístico, sin él.
    ¿Cuál era el estilo o el compositor que más te gustaba estudiar de joven? Beethoven y cualquier compositor español.
    ¿En qué repertorio te sientes más a gusto en la actualidad? Depende. Generalmente me encuentro más cómodo con el tipo de repertorio que practico a diario, en cada momento.
    Cuéntanos, por favor, alguna experiencia o anécdota que te venga a la memoria que tenga que ver con el piano (en algún curso, o concierto...). Soy bastante propenso a vivir anécdotas e historias extrañas alrededor del piano.
    Quizás sería demasiado tétrico contar la historia de la muerte repentina de un presidente del tribunal justo antes de yo entrar a realizar una prueba de acceso, por lo que me quedo con aquella vez, en Dinamarca, cuando entré en aquel salón siguiendo el rastro auditivo de un piano sin saber que era el dormitorio de un ejército de veinteañeras chipriotas… Realmente, sí lo sabía, pero fingí el correspondiente sobresalto y luego hice amistades gracias a la interpretación a piano solo de la Suite Hellénique de Iturralde. En aquella ocasión salió bien la jugada...
    ¿Qué opinas de la situación actual de la enseñanza de la música? Aunque, con motivos de sobra, se podría entrar a valorar el sistema educativo, pienso que lo que lo hace bueno o malo es la calidad de los profesores. Y, en este sentido, se pueden encontrar de todo tipo en los conservatorios y escuelas. El ejemplo más contrastante lo he vivido en la asignatura Historia de la técnica del piano en grado superior, donde tuve, en el primer curso, a una profesora merecedora de mi mayor desaprobación por su desgana para enseñar; y a partir del segundo, a uno de los mejores instructores a lo largo de mi carrera.
    ¿Cuáles son tus pianistas favoritos? Tengo muchos, pero me quedaría con Hiromi Uehara, Uri Caine, y, sobretodo, Gabriela Montero.
    ¿Crees que es útil a los pianistas conocer recursos sobre improvisación? ¿Por qué? ¿En qué medida crees que es necesaria la creatividad para el pianista? Es esencial. Mi opinión es que no es posible tener una base musical totalmente completa si no se tiene, como mínimo, nociones acerca de la improvisación. En primer lugar, porque gran número de veces nos ayudará a colocarnos en la perspectiva del compositor, contribuyendo a la comprensión de la obra; y en segundo lugar, porque nos vuelve capaces de liberalizarnos del sometimiento a la partitura. Históricamente, la música se fraguó desde la improvisación, y aunque en el género de la música clásica, al que me siento totalmente perteneciente, no se acepte -generalmente- su uso, rechazar la improvisación es rechazar un porcentaje importante de la música. Sin un mínimo sentido de la improvisación no hay creatividad.
    ¿Qué consejo o recomendaciones darías a los que empiezan ahora a estudiar este instrumento? El principal consejo, disfrutar de la música. El segundo, que no esperen a que les enseñen algo para investigarlo. Es común encontrarse con estudiantes que se excusan diciendo “eso yo no lo he dado”, no es que considere que sea una justificación inapropiada, puede ser muy válida. El error creo que tiene lugar cuando se adopta la actitud -muy diferente- de “como eso no lo he dado, no tengo el por qué saberlo”. Para mí, la curiosidad por aprender, incluso al margen del temario dado en la clase, es una de las mejores virtudes. Además, ¡hoy en día el nivel de medios para cultivarse es inacabable!
    ¿Quieres añadir algo más sobre tu relación con el piano? Al formarse musicalmente como instrumentistas, considero que estudiamos regularmente como afrontar las diversas situaciones luego presentes en la vida misma. Situaciones como el “no sé si seré capaz”, el “por qué unas veces todo me va bien y otras no”, el no saber por qué no podemos controlar nuestro cuerpo en determinadas situaciones, los temas posturales, el darle la importancia necesaria al “ahora” y dejar pensamientos sobrantes de lado; todo este tipo de circunstancias presentes en nuestro día a día, los que hemos estudiado música las llevamos afrontando -y, sobretodo, superando- desde los siete u ocho años, lo cual nos permite encararlas con más positivismo y eficacia. Es por ello que pienso que todo el mundo debería estudiar música, como mínimo, a un nivel elemental.
  • http://nestorzarzoso.wordpress.com