8/1/15

Neuroeducación para músicos

Tras la lectura del libro de Francisco Mora Neuroeducación: Solo se puede aprender aquello que se ama (Alianza Ensayo) extraigo las siguientes conclusiones aplicables a los músicos en general y a los pianistas en particular:

- Escuchar música no estimula los procesos complejos cerebrales, tocar un instrumento musical sí. Por lo tanto si tocas un instrumento estás estimulando: la atención, la memoria, la coordinación motora, el lenguaje, el pensamiento creativo, etc.
- Para aprender algo de una manera consistente hay que implicar el sistema límbico responsable de las emociones. Cuidemos mucho el estado emocional en el que nos encontramos a la hora de aprender porque si afrontamos el estudio con curiosidad, ilusión estaremos más atentos, concentrados y ágiles para aprender.

- Hay que respetar los periodos de descanso: dormir por la noche y descansar a medio día (en adultos al menos 15 minutos) para tener el cerebro en forma. Lo mismo sucede con la alimentación, seamos conscientes de que si en un determinado momento no nos concentramos es posible que nuestros niveles de glucosa estén bajos.

- Cuidemos el ambiente en el que tenemos que trabajar. Está suficientemente ventilado? Tiene una temperatura adecuada? Es agradable a la vista? Está aislado para que otros ruidos no nos desconcentren? Son aspectos esenciales que influyen en el aprendizaje.

- Ya sabemos todos los músicos que la memoria funciona a base de repetir, pero la manera de repetir es fundamental para anclar el aprendizaje. Debemos implicar todos los sentidos y las emociones en la memorización y servirnos de la imaginación para visualizar nuestra manera de tocar con el objeto de mejorarla. Imaginas el sonido que quieres producir antes de tocar? Imaginas tus manos tocando un pasaje difícil?

- En el arte hay mucho de de ciencia. Muchas veces se tiende a pensar que el arte es algo innato, lo cierto es que hay muchos aspectos del aprendizaje musical muy vinculados al método científico de ensayo-error y conocer cómo funciona el cerebro nos debe ayudar a fortalecer este tipo de pensamiento, a experimentar, a asumir que el error es parte del proceso y que tocar bien no depende de algo mágico o de tener un buen día. Y a donde no llega la razón debe llegar la creatividad, es decir, el cerebro puede trabajar a niveles menos conscientes que nos ayudan a encontrar soluciones a problemas determinados. 

- Y el capítulo que dedica a analizar las cualidades de un docente excelente me ha parecido genial. El docente excelente no solo sabe de su materia, sabe de otras afines y no tan afines (pregunta a tu profesor a parte de la música cuales son sus hobbies), son buenos comunicadores y llenan de emoción sus clases, escuchan a los alumnos y se sirven de sus experiencias para mejorar su actividad docente, ayudan a los alumnos a adquirir un pensamiento crítico y racional y también a explorar los caminos de la creatividad.