2/1/15

Moog Theremini, un theremin puesto al día

Hace poco me han regalado un Moog Theremini, un instrumento musical, evolución del legendario Theremin, uno de los primeros instrumentos electrónicos, invención del ingeniero ruso Leon Theremin que era violoncellista. No me parece un dato menor, pues quizá se inspiró en la posibilidad de hacer glissandi del cello, del hecho que no tenga trastes, en los vibrati, etc... para alumbrar este curioso y creativo aparato, del que os dejo un vídeo a continuación:
Viene definido en la publicidad de la casa que me lo suministró como "instrumento musical analógico", es decir, no es digital sino que funciona por la detección vía ondas electromagnéticas de la aproximación de cuerpos a la antena, puede ser tu mano, tu dedo, tu nariz :) 

Cuando te acercas a ella el sonido es más agudo y viceversa. A la derecha hay un detector de volumen o intensidad que funciona de manera que al acercarte lo apianas, lo haces más suave (o diminuendo en términos musicales tradicionales). 

Puedes silenciarlo totalmente con tu gesto. Inversamente, al levantar la mano izquierda consigues algo más de volumen. Cuidado, si manejas durante tu interpretacion el botón de volumen que está al lado puedes sin querer interferir con el sensor y verse afectada tu intención por lo que te recomiendo que fijes el volumen al principio y así se quede...

Es importante que cuando lo uses no haya metales cercanos en un radio de un metro y medio aproximadamente, interfieren silenciando el aparato.

Lo que más me ha gustado:
-precio más o menos asequible (299e) aunque los hay más rudimentarios por diez veces menos precio, sin apenas posibilidades expresivas estos otros
-diseño interesante
-facilidad de manejo
-peso reducido, 1,3 kgs.
-que incorpore altavoz
-la guía de funcionamiento rápido o "quick start"
-la rueda segunda que define el grado de afinación (desde glissando continuo total hasta saltos directos, cual teclas de piano)

Lo que me parece mejorable:
-que no se pueda usar con baterías o pilas, tener que depender siempre de un enchufe y no poder utilizarse en medio de la naturaleza
-el poco volumen, apenas ínfimo, del altavoz incorporado, lo cual reduce su uso para ambiente doméstico pero no para demostraciones públicas, en ese caso es necesario conectar a amplificación
-que no traiga instrucciones en castellano 
-en la práctica que haya que pulsar unas ocho veces si quieres pasar por todos los modos tradicionales (lidio, mixolidio, eolio, etc...) para cambiar de "sonoridad", pues si bien es cierto que todas estas escalas son diferentes, no es menos cierto que comparten las mismas notas y si no se tiene un absoluto control de sobre qué nota se parte, al moverse aleatoriamente en el aire estas distinciones de "sonoridad" se pierden, es decir, realizando improvisaciones totales, moviéndose libremente, ad libitum, suenan todas idénticas al carecerse de referencias que no sean auditivas o de fijación de una nota inicial referente en el espacio
-que no disponga de una calibración más rápida, automática, en botón propio
-que no pueda modificarse "en el aire", del mismo modo que los otros dos parámetros señalados, el timbre!! (Para cuándo ese invento??;)