23/10/14

Fuga en rojo, de Klee, por Joan Pinardell, autor invitado

El pintor Paul Klee nació en Münchenbuchsee, cerca de Berna, Suiza, en una familia de músicos, de padre alemán y madre suiza. De su padre obtuvo la ciudadanía alemana, que usaría toda su vida, dado que Suiza se negó a darle ciudadanía durante su exilio en ese país durante la persecución nazi.

Klee trabajaba el óleo, la acuarela, las tintas y otros materiales, generalmente combinándolos en un solo trabajo. Sus cuadros frecuentemente aluden a la poesía, la música y los sueños, y a veces incluyen palabras o notas musicales.

Paul Klee destaca, como músico que era, por su obra rítmica y musical; pero es de destacar la ausencia de este elemento en sus primeras obras, llamadas aguafuertes (1903-1905).

Tras esta primera etapa de su obra, la música dominará sus cuadros; tomando, con el tiempo, una consciencia más clara de la relación entre ésta (la música) y la pintura. Son la partitura y la fuga los elementos musicales más empleados en su obra.

En la obra ‘Fuga en rojo’ (1921) podemos apreciar visualmente la técnica de composición de una fuga de Bach: los elementos curvos, referentes al sujeto de la fuga (enunciado musical protagonista); los elementos rectilíneos, referentes al contrasujeto (tema que continúa al enunciado protagonista, mientras que simultáneamente otras voces o líneas melódicas están imitando el primer enunciado).

Qué mejor opción que complementar la visión de ‘Fuga en rojo’, con la audición de una fuga de Bach.

Joan Pinardell