14/7/14

Recordando a... Pascal Rogé

Un concierto al que asistí con singular espectación fue el del pianista francés referido en el título... Lo escuché con las orejas "más abiertas" que nunca :) Será porque había paladeado y degustado muchísimas horas sus grabaciones de Debussy, en las cuales me encantaba su manera de utilizar el pedal, tan sutilísima, así como su sentido de la pulsación, del staccato, en especial...

Tuvo lugar en el Palau de la Música de Valencia, el 17 de diciembre de 1997, dentro del IV Ciclo de Solistas Internacionales. Fue a las 20,15 horas y en el programa figuraba (no figuraba su firma hasta que personalmente se la pedí al final:) "Esta programación es susceptible de modificaciones ajenas a nuestra voluntad" y creo recordar que así no fue, creo recordar que se ciñó perfectamente al orden y al programa que era:


I
Suite Bergamasque...Debussy
Petit musique du clown triste
Sports et Divertissements
Les pantins dansent
Caresse...Satie
Pour le piano...Debussy

II

2 arabesques...Debussy
Gnosiennes 1, 3 y 5
Le piège de Méduse
Danse de travers
Fantaisie-Valse
Rêverie du pauvre...Satie
L´Isle joyeuse...Debussy

Como veis, un auténtico "mano a mano" Debussy-Satie, un programa "dual" interesantísimo en el que había obras "célebres" y obras no tan conocidas... Me encantó la elección del programa. Hay que decir que fue un poco largo, pero quizá eso lo hizo más atractivo, más meditativo, más impresionante... Oir de principio a fin los juegos y diversiones satinianos no es frecuente en los conciertos. No recitaba, por lo que recuerdo.

Me coloqué lo más cerca que pude, en el lado izquierdo de la sala según la visión del espectador, para poder "copiar" todas las digitaciones posibles y sobre todo, observar sus medios pedales, sus cuartos de pedal, etc... lo mejor posible... Dicen que el piano se aprende escuchando y tocando, como es, pero también "VIENDO"... Observar a los grandes artistas me hizo mejorar mi técnica, simplemente por la imitación de sus gestos, que me resolvió ulteriores pasajes. Tengo que dar las gracias aquí a otro pianista también en la esfera del pianismo francés, Carlos Apellániz, que tanto me enseñó sin hablar y sin él saberlo quizá, simplemente porque le he observado cientos de horas tocar :)

Quien no haya oído tocar Satie por Rogé -sin estridencias, sin excesos sentimentaloides, al punto justo de velocidad- o su versión de la Suite Bergamasque, no sabe las posibilidades y la finura con la que se puede tocar el piano! Viva Francia y su "toque perlado"...