6/12/13

La música en la Constitución Española...

Hotel Bella Vista al lago de Suiza
...Para cuándo??? Lo primero, felicitar el día de la constitución, aunque actualmente se encuentre en una situación comprometida por "la intervención" de los mercados...

Me encantaría que España se pareciera un poco o todo a Suiza y no me refiero a sus bancos, sino que recientemente, como todos saben (pero parece que no les llega la onda a nuestros representantes) incorporó la educación musical en su carta magna. Emular a los países prósperos debería ser tarea fundamental de los gobernantes y no sumergirnos en la inacción que a la postre nos lleva al retroceso y genera pobreza. 

Un país tan pequeño como Suiza, a donde yo mismo he ido en busca de formación musical (es decir, genera turismo, ingresos...) es en el ámbito de la educación musical un referente (recuerdo cómo un aula de piano era tan grande como las aulas de orquesta o coro de España, y estaba amueblada con varios cómodos sofás, dos pianos de gran cola Steinway... 

Para el que no conozca hablamos de los mejores pianos que se fabrican, unos doscientos ciencuenta mil euros invertidos en cultura sólo en un aula de un conservatorio, y no es sólo la inversión en recursos, sino lo que esto luego retorna; porque en España se sigue el camino inverso, el del recorte continuo, el del "merme", en vez de lo contrario, el de la construcción de nuestro futuro desde la base, con educación y cultura como protagonistas de lo que va a venir, ya que el ladrillo o los bienes a bajo precio son una manera torpe y efímera de competir en un futuro digital y de creatividad en nuevos contenidos... Hay que invertir en economía tangible y en las personas, que a la larga asentará la riqueza de un país...

Parece que nuestros gobernantes siguen empeñados, como desde hace décadas en que España siga su particular "camino de cabras", su estela de ignorancia y no quieren emular a los países que triunfan y tienen una visión de la cultura, la música, la educación... etc... como generadores de riqueza. Mi deseo: ojalá mis hijos tengan el mismo derecho constitucional que los suizos a recibir la educación musical que merecen! Y mi reivindicación: que nadie vote sin saber si el partido político al que vota tiene sensibilidad hacia la educación musical y la cultura y si incumplen su promesa la ciudadanía le retire la confianza eternamente!