12/10/13

Alberto González Calderón: Ser Concertista de Piano (que lo es y grande)

¿Cuál es la primera experiencia que recuerda con la música? Con cuatro o cinco años acompañaba a mi padre, que tocaba el violín en la orquesta de Jerez, y me empapaba del ambiente en los ensayos. Inmediatamente comencé a estudiar piano, aunque he de reconocer que no por voluntad propia. Eso fue más tarde.

¿Qué personalidad musical cree que le influyó más en su carrera? Visto ahora con perspectiva, creo que todos mis profesores me aportaron mucho más de lo que en su momento aprecié. Al fin y al cabo, tocar el piano es una cosa pero la Música es más grande. Y, aunque parezca mentira, la persona que más me influyó, ayudó e impulsó en mi carrera no es músico.

¿Cuál era el estilo o el compositor que más le gustaba estudiar de joven? De siempre me he sentido más cómodo con el siglo XIX y primer cuarto del XX. Debe ser cuestión de empatía y de manera de tocar. Ahí entran los románticos (desde Beethoven) hasta Prokofieff y Rachmaninoff, pasando por los españoles.

¿En qué repertorio se siente más a gusto en la actualidad? Prácticamente con el mismo que acabo de citar, aunque voy ampliando hacia atrás en el tiempo, en especial Bach y Schubert.

Cuéntenos, por favor, alguna experiencia o anécdota que le venga a la memoria que tenga que ver con el piano (en algún curso, o concierto...) Hay muchas, desde luego, pero por citar una que hacía tiempo que no contaba, en una ocasión, dando un concierto con una violonchelista, se soltó la barra del pedal derecho quedando inútil y tuve que tocar la primera parte casi completa intentando paliarlo a base de dejar más tiempo los dedos pulsados. Un poco angustioso, la verdad.
¿Qué opina de la situación actual de la enseñanza del piano y la música? Es un tema que analizo bastante en el blog que escribo y, aunque sé que no es una opinión que gusta, creo que no se puede seguir culpando de todo al sistema. Al ser una enseñanza individualizada, cada profesor tiene en última instancia el poder absoluto para suplir cualquier carencia. Su labor es enseñar y animar, y la del alumno, aprender y estudiar. Eso no es tan complicado.

¿Cuáles son sus músicos favoritos? Muchos, pero, sobre todo, aquellos que son capaces de hacer música y no sólo quedarse en las teclas haciendo circo. De los de siempre, Brendel, Rubinstein, Horowitz, Kempff, Pollini, Leonskaja, Michelangeli, Arrau... Orozco, Larrocha, Esteban Sánchez... Kissin, Sokolov, Pires ... Perlman, Fournier, Gutman, Kleiber... Y muchos más, por supuesto.

¿Cree que es útil conocer recursos sobre improvisación? ¿Por qué? Al final nos hacemos dependientes de la partitura y no somos capaces de resolver el más mínimo inconveniente. En alguna ocasión, el tener recursos para improvisar me ha permitido sostenerme sin perder el norte cuando algo se ha tambaleado. Por otro lado, como disfrute personal lo veo impagable.

¿En qué medida cree que es necesaria la creatividad para el pianista? No sé si tomarlo como una pregunta trampa. El creador fue el compositor y nosotros recreamos. Así que, no comparto las visiones excesivamente personales que se alejan del original, lo que no quita para que participemos del hecho creativo como la pescadilla que se muerde la cola. Si un pianista quiere ser creativo, que componga su propia obra.

¿Qué proyectos musicales tiene en mente realizar? Siempre hay proyectos pues mientras estás con uno ya hay que pensar en el siguiente. Ahora estoy tocando a dúo con mi hija Beatriz, violonchelista, una obra compuesta por mí basada en El Principito, y otro programa de canciones españolas. Tengo otra obra en activo de piano solo que también compuse, para Platero y Yo. Al mismo tiempo sigo tocando solo un par de programas y estoy impartiendo unas Master Class en los conservatorios profesionales y superiores basadas en el blog que escribo, con dos entradas semanales.
Esto por ahora.

¿Qué consejo o recomendaciones daría a los que empiezan ahora a estudiar el piano?
Que piensen en abarcar lo más posible en cuanto a repertorio, que se centren desde el principio pues es importante para el futuro, y, sobre todo, que tengan como objetivo poder dedicarse a tocar el piano, algo que, paradójicamente, parece que es lo último en lo que se piensa.

¿Quiere añadir algo más sobre su relación con la música? Quizás decir que la música nos acompaña toda nuestra vida y es mucho más que una profesión. Por eso es importante a veces saber parar, tomar distancia para retomar con ganas y completar con otras actividades y parcelas, artísticas o no. Creo que es más saludable.