22/8/13

Neoliberalismo musical (?)

Consternado aún por la noticia del fallecimiento reciente del becario alemán en Londres por trabajar 72 horas seguidas sin dormir, no puedo por más que hacer un alto en el camino y escribir sobre estos hechos que están sucediendo (porque no es una muerte aislada, es un síntoma más de una corriente general, de una onda expansiva muy negativa)... 

Mi reflexión hoy va en el camino de llamar la atención sobre los valores positivos que estamos olvidando. Un trabajador, antes que trabajador es un SER HUMANO, antes que músico se es persona. Debemos luchar tod@s contra los que intentan que seamos un número, una muesca en un engranaje, un elemento pasivo y alienado de un sistema productivo determinado ordenado por otros y totalmente obsoleto, caduco, falible y mutable. 

No! Antes que todo eso somos seres con dignidad, algo más que mulos de carga, que es lo que parece que intentan que creamos muchos de los que están en las "cúspides" (tan efímeras, en una vida pasajera, realmente granitos de arena de la playa cósmica, y pasajeros...) Un poco de perspectiva, por favor!

Recuerdo haber leído un escrito en el que un asesor económico quería hacer recortes en una orquesta en aras de "optimizarla", una especie de señor (o señora) que en nombre de la "productividad" de la orquesta pensaba que había que quitar x violines por, según su "entender", sobrar, o eliminar o reducir trompas por tocar pocos compases. a su "juicio".

A ver si nos centramos todos! En el mundo que viene no es más valioso el que produce más, sino mejor. En una obra musical TODAS las notas son necesarias, imprescindibles e irreemplazables, igual que los seres humanos en un conjunto social. ¿Cuántas personas más tienen que morir  para que se den cuenta "los de arriba" que esto no tiene sentido así y se impone una transformación de los valores (que se vea fehacientemente). Un profesor no "produce más" por aumentársele las horas lectivas o tener más alumnos en clase o reducírsele su sueldo, o no reconociéndosele el trabajo extraordinario realizado (ni siquiera con una "palmadita en el hombro")...

Un poco de cordura, YA!