22/4/14

Recordando a... Guillermo Alonso Iriarte

Un joven pianista, más joven que yo, pero un aquilatado maestro del piano y de la composición ya! Continúo la serie de glosas a conciertos de piano que me han marcado especialmente trayendo hoy aquí a un extremeño universal, como lo fue Esteban Sánchez... Guillermo es un ser musical, por definirlo en dos palabras, un hombre-músico con inquietudes sonoras, un pianista preocupado por la sonoridad al más alto nivel...

Ya cuando coincidí con él en un curso de interpretación con pianoforte en Santander, creo que rondaríamos ambos los diecinueve o veinte años, me di cuenta que tenía un oído único... Una vez, en un descanso entre clases me interpretó una transcripción del primer número de "El Sueño de una Noche de Verano" de Mendelssohn... Esto no tendría nada de particular, salvo por el impresionante hecho de que... ERA SU PROPIA TRANSCRIPCIÓN.
Nota a nota virtió la partitura de orquesta a un singular arreglo único que destilaba autenticidad por los cuatro costados. No perdió un ápice de rigor y al mismo tiempo era un reflejo de su profundo ser. Pues Guillermo sigue, como entonces, sorprendiendonos casi día a día con sus aforismos, sus frases lapidarias, siempre sabias y creativas...

Él no se acordará, pero entonces ya me hablaba de la importancia de escuchar a pianistas históricos, o mantenía esa sana y arcaica costumbre hispánica de saludar por la calle a desconocidos (yo también la tuve hasta mis veinte años, fui educado así y a nadie en la España de entonces le parecía raro)... Incluso recuerdo perfectamente su manera educada de dirigirse cuando hablaba a alguna dependienta, "buena señora", que era realmente enternecedor... Así toca Guillermo, como un ser humano, como una persona única que tiene una personalidad singularísima. Me hablaba de Lorca o de Diógenes y yo aprendía con cada verbo suyo. 


Va a parecer que estoy enamorado de él, jajajajjajaj... Nooooo, ni mucho menos, es admiración sana y profunda, como músico! Os paso a relatar el concierto singular que tuve el placer de escucharle en el Auditorio de Castellón. En él alternaba obras de Bach con las suyas, un concierto dual, que me gusta calificar, poliédrico... desde el pasado, desde uno de los cimientos de nuestra civilización musical, hasta uno de los que quizá lo sean en el futuro. Si tuviera que asemejar el estilo compositivo de sus obras en aquel recital quizá me decantara por Satie. Original, rico, único, personal, moderno, naiv. Me llamó la atención mucho cómo concatenaba acordes, o cómo los "desconcatenaba" pues su música, dentro del espectro de la música tonal, ya estaba muy "al borde"...  

Tengo anotado, no sé si él se acordará, que el piano, un Steinway, no estaba en perfectas condiciones y rechinaba, vibraba un poco en ciertos sonidos... También anoté que en sus interpretaciones de Bach hacía doubles (viva la creatividad, la espontaneidad, la música viva, en suma), tenía un magistral sentido del silencio y que todas tenían un clímax bien construido y definido y nunca estrepitoso. Él es así, un pianista concentrado y reconcentrado.

Guillermo, un genio y una promesa que aún nos deslumbrará más!