14/1/14

El pianista Daniel del Pino: ´llevamos años a la deriva en la enseñanza musical´


¿Cuál es la primera experiencia que recuerda con la música? 
Recuerdo dos en particular, una es un casiotone electrónico que tenía un amigo mío en Marruecos (cuando yo tendría unos 8 años) y me fascinaban los ritmos y sonidos que salían de ese teclado. La otra experiencia era nuestro viajes de Rabat a Ceuta (unas 4 horas) en donde escuchaba una y otra vez los estudios de Chopin por Pollini. 

¿Qué personalidad musical cree que le influyó más en su carrera?Me han influido muchas personalidades, desde luego la primera: Chopin, dependiendo de los periodos Scriabin, Messiaen, todos mis primeros profesores, y sobre todo mi último maestro Joaquín Achúcarro. También el director del Festival de Newport en Estados Unidos, a donde voy todos los años desde hace trece. Mark Malkovich me transmitió su gran pasión por la música, por descubrir y re-descubrir música olvidada, por buscar una voz oculta en una partitura, una edición distinta... 
¿Cuál era el estilo o el compositor que más le gustaba estudiar de joven?De joven, y de adulto, me encanta tocar y estudiar música de Chopin. Como en muchos pianistas, durante la adolescencia hubo un periodo "Liszt" que llegó, se fue, y volvió. Chopin nunca se fue.

¿En qué repertorio se siente más a gusto en la actualidad?
En general el repertorio escrito para nuestro instrumento actual, escrito por pianistas, la música con lenguaje específico para el piano es la que más me gusta tocar. 
Cuéntenos, por favor, alguna experiencia o anécdota que le venga a la memoria que tenga que ver con el piano (en algún curso, o concierto...)
Recuerdo un concierto de piano solo en Italia, estaba tocando El Pelele de Granados, era el final de la primera parte y nada más empezar saltó una parte de la tecla negra, la tecla se quedó sin relieve. Toqué El Pelele como pude, pero para la segunda parte pedí que lo pegaran. Me era imposible tocar una nota negra, y no sentir la tecla debajo, ver un hueco. Menos mal que el pegamento que usaron aguantó el resto del concierto.

¿Qué opina de la situación actual de la enseñanza del piano y la música?
Llevamos años a la deriva. Ya en mi época de estudiante se pretendía dar una barniz cultural a todo el mundo, en lugar de dar importancia a los aspectos prácticos de la interpretación. Lo que se hace hoy en día es una aberración. Los mejores años para desarrollar la musculatura, las herramientas que nos permitirán abordar todo el repertorio necesario son los que van desde los 6 hasta los 20. Todo lo demás debería venir más tarde, y de forma asistencial, sin pedir trabajo adicional. No sirve saber de todo, sobre todo cuando no te interesa. Es fundamental que al alumno se le deje descubrir sin imponer, y desarrollar los elementos imprescindibles para una carrera de músico (como profesor, concertista, música de orquesta, acompañante): técnica, música de cámara, repentización, improvisación. El problema es que los que elaboran los planes de estudios por lo general no son músicos en activos, son musicólogos, que deberían eleborar los planes de estudios de quienes quieran dedicarse a la musicología, no a la música práctica.

¿Cuáles son sus músicos favoritos?
Son demasiados para enumerarlos, pero desde luego en el mundo del jazz encuentro muchísimos: Erroll Garner, Art Tatum, Oscar Peterson, Bill Evans.

¿Cree que es útil conocer recursos sobre improvisación? ¿Por qué?
La improvisación ha sido la fuente de inspiración de la gran mayoría del repertorio que interpretamos hoy en día, por lo menos hasta el romanticismo. En el barroco y más tarde también era inconcebible que un músico no aportara nada suyo a las obras que interpretaba. No sólo fraseo, notas, improvisación. La partitura era un simple punto de inicio. La obsesión con seguir al pie de la letra lo que pone en la partitura (en parte iniciado, aunque en contra de su tiempo, por Clara Schumann) ha sido una auténtico desastre en ese sentido. No sólo porque en otros tiempos se asumía que los intérpretes iban a alterar aquello que quisieran, sino también porque los mismo editores de mucha de esa música hacían eso mismo: alterar lo que el compositor escribió o dejó semi-escrito. Es una pena que no sea una asignatura obligatoria, ayudaría también a conocer muchísimo mejor nuestro instrumento. No hay más que ver a los músicos de jazz, saben exactamente cómo va a sonar lo que van a tocar antes de tocarlo, si tienen algo en el oído, saben qué hay que tocar. Tienen un conocimiento del instrumento que por lo general los músicos clásicos no tenemos.


¿En qué medida cree que es necesaria la creatividad para el pianista?
Indispensable


¿Qué proyectos musicales tiene en mente realizar?
Son muchos para enumerar, y muy variables.


¿Qué consejo o recomendaciones daría a los que empiezan ahora a estudiar el piano?
Curiosidad y perseverancia. La constancia es una de las mejores virtudes de un músico. Y el deseo constante de mejorar, buscar, investigar, probar, ilusionarse.