22/8/14

Psicología para profesores de música

... y de cualquier otra disciplina, por supuesto!

Pues los niños algún día deberían estar protegidos constitucionalmente como "material altamente sensible a proteger", es decir, tengo claro que jamás dejaría los míos en las manos de cualquiera, y sobre todo tratándose de una enseñanza personalizada, intrínsecamente individual, como es la instrumental.

Siempre me ha parecido asombroso que pueda acceder a la función pública cualquiera demostrando unos conocimientos pero no unas capacidades psicológicas mínimas, es decir, me constan casos de todo tipo de patologías en los centros, desde esquizofrenia a trastornos obsesivos, pasando por todo el abanico registrado en los tratados de psicología...

Esta falta no sólo de formación en psicología sino de aptitudes personales para la pedagogía, así como la más absoluta carencia de vocación en ciertos casos, demasiados quizá (si faltaban pocos ingredientes para este cóctel venenoso) hace que nuestros hijos puedan estar al "cuidado" de personas que con su mal ejemplo puedan estar traspasando sus propios traumas, dañando la psicología de este periodo de la formación del cerebro especialmente a proteger.

Fomentar un ambiente cordial y empático es fundamental en toda la comunidad educativa ya que los padres y otros alumnos están observando todas las conductas de los profesores y dice de la mala preparación de quien se comporta inadecuadamente (aunque no le caigan "en gracia" determinadas personas, los profesionales de la educación no dejan que interfieran sus limitaciones emocionales en los procesos educativos), saber escuchar, saber comunicar, tener autocontrol, no alzar la voz, no interrumpir clases si de algo totalmente urgente no se trata, que requiera esa interrupción en ese momento exacto, no realizar episodios de agresividad redirigida (es decir, contra los objetos, como golpear mesas, etc... que a los seres inanimados poco les importa) y un sinfín de "detalles" que no sólo suman, sino que multiplican la calidad educativa de un centro... todo esto debe hacernos reflexionar sobre si deben imponerse a partir de ya pruebas psicológicas para el acceso a la función docente en aras de que en nuestros centros enseñen los mejores y se equipare la formación pedagógica a la meramente instrumental. 

No es de recibo que alguien sea un virtuoso pero no tenga ni formación ni preparación ni conocimientos para transmitir estos conocimientos e incluso que esté lastrando a muchas generaciones de alumnos.

Ya se ha implemantado en otros países, los profesores finlandeses deben demostrar sus dotes empáticas, por ejemplo. Os dejo más información.