25/7/13

"Lo menos importante es el talento o la calidad para fabricar ídolos mediáticos". Música, cultura y periodismo: una entrevista a Manolo Bosch


¿Es posible fabricar un artista desde los medios al margen de su talento o calidad?
“Sí, sin duda alguna. La historia está repleta de ejemplos. Es más, diría que, desgraciadamente, en muchos casos lo menos importante es el talento o la calidad para fabricar ídolos mediáticos”.

¿Hay verdadera independencia en el mundo del periodismo musical? Y si no es así, ¿por qué no es así y qué se podría hacer?

“Bueno, lo primero: independencia absoluta no existe ni en el periodismo musical ni en ningún otro, ni en ningún ámbito de la vida. El grado de dependencia varía según los casos, pero es obvio que existe siempre. Todos los medios necesitan ingresos para subsistir y la simple contratación de un espacio publicitario impone alguna obligación. Para evitar al máximo la dependencia sería necesario que el número de público receptor fuese tan importante que bastase con ese ingreso para garantizar la supervivencia del medio”.


¿Cuál ha sido tu relación con la música en general?

“Hay dos partes: como aficionado y como informador. En mi casa no existía tradición musical ni hábito de comprar productos musicales. Sin embargo, en mí surgió muy pronto esa afición. Recuerdo ir a comprar con 5-6 años cassettes de Elvis, junto a mis padres, claro. A partir de ahí, he intentado ir acumulando constantemente conocimientos, siempre como aficionado, a través de emisoras de radio, revistas, recomendaciones de amistades… y en los últimos años, internet. Soy receptor constante de todo lo que tenga relación con la música. En cuanto a estudios musicales, ninguno, salvo un anecdótico curso en EGB”.

¿Y desde el punto de vista periodístico?

“Durante veinte años he sido periodista deportivo. En mi última etapa en diarios gratuitos de Castellón –antes del cierre del Què! Castelló- tuve la oportunidad de compaginar la información deportiva con la musical, puesto que el reducido espacio en papel que disponía para lo primero me concedía ‘tiempo libre’, y lo empleé en escribir sobre temas culturales. Vi la oportunidad, por primera vez en mi carrera, de escribir sobre algo que siempre me ha apasionado. Lo hice durante tres años y con el cierre del diario, decidí seguir cultivando este tipo información a través de internet (https://www.facebook.com/manolo.bosch y twitter: @manuelbosch)”.

¿Qué opinas de la situación actual de la cultura en nuestro país?

“La Cultura siempre ha sido la olvidada y a la vez es la primera en ser ‘castigada’ con medidas como los impuestos y sus subidas. Da la sensación de que se intenta transmitir la idea de que la Cultura es una simple distracción innecesaria y que quien la quiera, que la pague bien pagada. Para mí, un error. Ahora bien, también observo que muchas actividades culturales mueven muy poco público cuando en realidad al espectador no le cuestan ningún precio o el coste para él es mínimo. Es habitual no acudir a ningún tipo de espectáculos –o muy aisladamente- y luego soltar aquello de “es que aquí no se hace nada”. O sea, por un lado y por el otro, parece que haya ganas de que la Cultura presente signos de anemia, aunque en realidad es un sector que, pese a todos los inconvenientes, es muy activo”.

¿Y del periodismo?

“Bufff. Sí, la crisis se ha cebado con todos los sectores, pero el periodístico parece un agujero sin fondo. Las previsiones no apuntan a que se funden nuevos medios de comunicación –no cuento páginas web creadas sin pretensión de vivir a partir de ellas-, sino a más recortes de plantillas y de cierres de cabeceras. Por cierto, cuando se recorta una plantilla en una redacción de periódico, el responsable de Cultura suele ser de los primeros en caer. Menos medios, menos trabajadores, más cantidad de trabajo… peor calidad. Al mismo tiempo, con el cierre de empresas privadas que aportaban esas cuotas publicitarias necesarias, la dependencia de las ayudas de las instituciones es mayor, lo que tampoco ayuda a la libertad informativa”.

¿Cuáles consideras o consideran que han sido los hitos de tu trayectoria?

“¿Hitos? Si respondo desde el punto de vista de escalafón de trabajo, supongo que jefaturas de la sección de Deportes y en algunos periodos concretos, por sustituciones puntuales, dirección del periódico. En cuanto a informaciones, para mí lo principal ha sido intentar informar del máximo de temas distintos. Personalmente, me produce satisfacción haber comenzado por mi cuenta apartados que no se trataban en los medios en los que estaba trabajando y a veces tampoco en otros “de la competencia”. La decisión totalmente personal de comenzar a escribir informaciones culturales es algo que me satisface, ya que fue como un nuevo reto en el que partía prácticamente desde cero”.

Cuéntanos alguna anécdota que te venga a la mente sobre música y comunicación que hayas presenciado, por favor.

“Las anécdotas están más bien relacionadas con protagonistas culturales que no tienen claro que es necesario permitir informar sobre sus actividades. En algunos casos, contados pero haylos, he llegado a escuchar cómo un artista o músico se jactaba de que ningún medio se hubiese hecho eco de su actividad…. porque él no lo había anunciado en ningún lado (!!!!!). Y lo decía orgullosísimamente (!!!!!). 

Anécdota, anécdota, tal vez la discusión mantenida con un departamento de comunicación que llevaba la publicidad de un musical sobre ABBA que tuvo lugar en Castelló. En una nota de prensa, anunciaron –así, tranquilamente- que en ese musical cantaban las dos vocalistas originales de ABBA (!!!!!). Al responderles yo que en esa nota apreciaba un error muy grave, para mi sorpresa me encontré con la reafirmación por su parte de que eran las cantantes originales de ABBA. Tuve que demostrarles, yo a ellos (!!!!!), que no era así. Su respuesta final fue: “Es verdad, vemos que no son ellas, pero es que se parecen tanto que nos habíamos confundido” (!!!!!)”.

¿Has conocido algún grupo de presión o lobbie dentro del mundo del arte o la música o la cultura?

“No me he visto afectado por ningún grupo de presión. Por suerte, siempre he tenido bastante libertad de acción en mi trabajo, salvo la obligación que impone un compromiso publicitario firmado”.

¿Cuáles son tus proyectos, aquello que inspira tu futuro?

“Mi futuro está bastante abierto a diferentes posibilidades. Encontrar un puesto de trabajo en un medio de comunicación establecido es tarea muy complicada en el contexto actual. A partir de ese punto, creo que el futuro se debe plantear de acuerdo a proyectos propios. Durante mi tiempo en el paro he intentado desde el principio no perder el contacto con el mundo cultural y deportivo para estar al tanto de la actualidad en ambos campos y mantenerme ‘entrenado’. Lo más probable es un futuro como autónomo intentando contar con el número suficiente de trabajos para lograr un sueldo al menos digno”.