6/12/15

Bel Canto: Chopin enseñando el arte de cantar

Esa podría ser una traducción más o menos libre del título de la obra escrita en inglés en 2013, editada por Iconos de Europa, como número 11 de una serie de artículos de investigación musicólogica. Este es un breve opúsculo obra de Cecilia Jorgensen.
Ilustrada en su portada con una obra alusiva en pastel de Degas, muy posterior a la muerte del compositor aludido, de 1878, se trata de una curiosa obra que postula la posible influencia del pianista-compositor polaco sobre la tradición belcantista, y no al revés, en tanto que fue profesor directo de Pauline García Viardot (entroncando así con el famoso método de canto de su padre), así como de H. Nissen y J. Lind, apodada frecuentemente “el ruiseñor nórdico” y apunta también la posibilidad de que Th. Tellefsen fuera enseñado por Chopin no sólo en piano sino también en el arte del canto.

Como se sugiere desde su segundo párrafo en el cual alude a un periódico sueco de 1848 en el que se habla de “la escuela de Chopin, bien conocida por su método de canto” podríamos entenderlo también como su manera de cantar entendida como fraseo, y su “cantabile” o cantabilidad… Interesante el inciso de una cita sobre la Baronesa Rothschild, autora de una dulce melodía que todo París (de su época) cantó… 

Aporta todo el aparato crítico y documental posible de una temática ciertamente inédita desde esta óptica tan particular. Incluye un índice alfabético en la página 23 y seis anexos documentales, de entre los cuales destaco el cuarto, una cadenza vocal de Lind de posible influencia chopiniana… Nada mas hay que oír las ornamentaciones de la interpretación filológicamente entroncada en el maestro polaco por Koczalsky, alumno de alumno de Chopin, recogiendo variantes ornamentales muy de gusto "vocal":
A mi modo de ver no es de extrañar que la influencia en el caldo de cultivo de la época entre pianistas, compositores y cantantes fuera mutua, y hubiera relación entre Chopin y Manuel García, padre, figura clave del establecimiento de las bases del belcantismo. Interrelaciones que seguro serían de ida y de vuelta, que fueran un magma en el que se impregnaban todos… Demasiadas conversaciones entre los protagonistas de aquella época se han perdido, no están reflejadas en textos (de entre los que nos han llegado además…) 

Podría afirmar que, metafóricamente hablando, Bellini es Chopin cantado Chopin es Bellini tocado, si se me permite la expresión. Por tanto, no está muy lejos de lo posible que Chopin hiciese aportaciones a las cantantes sobre un modo concreto de cantar (ilustración de la página 14). 

Cuando se afirma que la muñeca sería el equivalente a la respiración del cantante no se puede estar más cerca de la realidad, todo pianista versado lo sabe, sabe la influencia de los distintos movimientos en el sonido, de los gestos… Así una subida de la misma equivaldría a inspirar y viceversa. No es muy aventurado hacer comparaciones entre ambas artes, pianística y canora.

Os dejamos más información relativa a esta curiosa obra.