25/6/14

Metodología de la enseñanza del piano

Así se titula el libro de Marina Shamagian, de la editorial Dos Acordes que comentaré. Es de 2007.

Me ha parecido muy, muy sorprendente que se editara este libro en España y en castellano (quizá fuera por ocurrir antes de la eclosión financiera global) precisamente porque en este país no observo mucho interés entre los que deberían estar "interesados" en la materia. 

Hablando claro, tenemos un sistema un poco "loco" en el cual se forman intérpretes que luego, en su inmensa mayoría acaban trabajando de profesores de instrumento... Un completo sinsentido habida cuenta que esta legión de nuevos profesores apenas se han formado en metodologías, didáctica, pedagogía, psicología, sociología... especializadas en la música, etc... Y así es muy difícil que haya verdadero y genuino interés en progresar como profesores cuando ni siquiera se conoce que esta posibilidad existe ;)

Sólo felicitar a su autora por esta gran compilación de ideas pedagógicas, la mayoría elementales, en el sentido de que constituyen los rudimentos mínimos de la profesión de la enseñanza musical, elementos estos que, observo a veces, de los que pueden carecer los que trabajan de ello, y no por más elementales y obvios deben de dejarse de escribir. Ante tal escasez en el panorama editorial de tratados sistemáticos de metodología pianística actualmente no puedo sino recomendarlo a todos los diletantes, noveles, incipientes en este universo pianístico, pues este libro condensa años y décadas de experiencia aquilatada. 

Todo aquel que considere que ser mejor profesor o "subir el nivel" (esa expresión tan trillada y que tan malos resultados ha dado en la práctica, entendido como exigir sin base, programar obras cada vez más difíciles a menores edades olvidándose del desarrollo musical-psicológico y muscular del niño, de su propia evolución, ni que de albañiles con un "nivel" artefacto con burbujitas, fuesen los profesores que simplemente elevando las dificultades ya obtuvieran mejores resultados con las mismas anquilosadas prácticas educativas;), es importante, pero que realmente quiera ser mejor profesor subiendo el nivel de sus resultados a través de la mejora de su práctica docente, subirlo "de verdad", comenzando por la reconsideración de sus actitudes pedagógicas, tiene aquí un aliado.





Un libro con sólo texto, a excepción de la página 127, sin ilustraciones, ni pentagramas, denso de contenido con muchísimos capítulos variados en el que (parte del debe) cita muchos autores y páginas sin especificar en bibliografía editorial ni año. Aún así son muy buenos sus capítulos en los que resume libros o tendencias pedagógicas como los de Gnesina, Orff, Bartok, Neuhaus, Busoni y muchos otros.

Un libro que puede ser una auténtica brújula para aquel profesor ávido de orientación, que presupone que su manera de encauzar su didáctica puede no ser la única ni la correcta. Toda una compilación de las bases de la escuela rusa pero muy puesta al día.

Puedes solicitarlo en este enlace.