TECLAS Y PALOS: enseñando compás flamenco al piano con ejercicios breves

Este libro me llegó como llegan las cosas que apetece abrir con calma, sin prisas y con el piano cerca…


Hablar de piano flamenco entre amigos suele acabar igual. Alguien dice que es complicado, otro que sin guitarra no se entiende, y siempre hay quien confiesa que se pierde contando tiempos. 


Ahí es donde entra Teclas y Palos, su primer volumen, con 100 ejercicios breves para piano flamenco de Juan Cortés. No como algo solemne, sino como un cuaderno de trabajo real, de los que se abren por cualquier página y se prueban sin miedo. Aquí no hay discursos largos, hay teclas, manos y compás. Y bastante sudor, claro. ¡A practicar se ha dicho!:)

Un volumen muy convincente y útil. Simplemente te pone delante ejercicios cortos que te obligan a escuchar lo que estás tocando, si tiene sentido rítmico. Eso que cuando falta, todo suena correcto pero raro… como cuando caminas con un zapato distinto en cada pie.


Como reza en su contraportada: "El molde de doce tiempos que trabajamos en este método de piano flamenco no es una simple sucesión de acordes o melodías, sino una respiración rítmica que debe interiorizarse hasta ejecutarse de forma automática e inconsciente. Se trata de que cada nota, cada silencio o adorno —por sencillo o difícil que sea— comunique con total claridad en qué momento del compás nos encontramos y hacia dónde avanza la frase. El compás debe sentirse, no contarse." 


Suscribo además su bella y directa dedicatoria para los que viven la música flamenca con pasión: 


ESTE LIBRO ES PARA TÍ, 

QUE SIENTES CADA NOTA

COMO UN PELLIZCO AL ALMA.


El compás como algo físico, no matemático


Uno de los puntos más claros del enfoque es el trabajo del compás de doce tiempos desde dentro. No contado como un loro, sino sentido. Como cuando marcas el ritmo con el pie sin darte cuenta mientras suena algo que conoces bien. Aquí el piano deja de ser una cuadrícula perfecta y empieza a "respirar".


Los ejercicios son breves, te permiten repetir sin agotarte y notar si de verdad estás cayendo en el sitio correcto. Un acorde mal colocado se nota enseguida. Un silencio fuera de lugar, también. Y eso es justo lo que se busca: que cada nota, cada pausa, diga dónde estás dentro del ciclo. Sin contar en voz alta como en clase de solfeo… aunque a veces haga falta, no pasa nada.


Ejercicios cortos que dicen más de lo que parece


Que sean cien ejercicios no significa que se hagan rápido. De hecho, durando cada uno menos de un minuto y te tienen ocupado toda la tarde. Porque no van de velocidad, sino de acentos, de sonoridades. De insistir en una mano mientras la otra no se despista. De coordinar sin pensar demasiado (cuando empiezas a pensar demasiado, quizá no sientas tanto el ritmo).


Hay algo muy práctico en este planteamiento. No te abruma con piezas largas ni te pide que memorices estructuras enormes. Te sientas, pruebas uno, lo repites, fallas (o no), ajustas… y sigues. 


Como cuando practicas una frase concreta porque sabes que ahí está el problema. Ese tipo de trabajo que no luce mucho pero funciona.

Además, se nota que muchos de estos ejercicios salen de la experiencia con alumnos. Hay soluciones pensadas para bloqueos técnicos típicos practicando flamenco: manos que no se entienden, acentos que se escapan. Nada milagroso, pero sí honesto. Y eso se agradece.


Del teclado a la idea flamenca sin disfrazarla


Traducir gestos de guitarra al piano no es tan directo como parece. Aquí no se trata de imitar, sino de entender qué pasa rítmicamente y llevarlo al teclado. Algunos patrones recuerdan al rasgueo, otros a golpes más secos, pero siempre desde el piano. Sin disfraces raros.


No todo está cerrado. Si entiendes el porqué de un ejercicio, puedes moverlo, cambiarlo, hacerlo tuyo, porque el piano tiene ese componente improvisatorio tan creativo... Eso engancha bastante, la verdad.


Te deja margen para equivocarte y aprender sin sentir que estás rompiendo nada importante (spoiler: no rompes nada). Al final, lo que queda es una forma distinta de sentarte (o mejor dicho incluso, sentirte) al piano. Más atenta al pulso, menos pendiente del lucimiento. Y eso cambia cómo entiendes cualquier cosa después. Incluso cosas que no son flamenco. Curioso, ¿no?


No es un libro para leer en el sofá. Es para mancharlo de lápiz, repetir compases hasta que salgan, y volver al día siguiente. Con paciencia. 


Con reseñas de Jorge Pardo, Antonio Serrano, Bernardo Parrilla, Jorge McGill, Israel Cortés, Sergio Martínez, Julián Heredia, Ricardo Belda, Fernando Marco, Cristian Masip, Dani Tejedor, Salva del Real, Jesús Maestro, Isaak Rubio, Wito Cervera y Carlos G. Grimal.


Tocar flamenco al piano no va de impresionar a nadie, va de entender qué está pasando y no perderse por el camino… Teclas y palos te ayudará sin duda a profundizar en la esencia de la interpretación flamenca. Saludo con alegría este volumen que sigue la estela iniciada por Arturo Pavón y José Romero y que espero y deseo se continúe con más publicaciones del mismo autor que engrandezcan la pedagogía pianística del flamenco.


Mi foto
Académico de la Academia de Artes Escénicas de España. Profesor pianista experto en improvisación multi-estilos (modernos, clásicos y populares) y música española. Musicógrafo. Distinguido en Global Music Awards (EEUU). 1er Premio Concurso Piano Maestro Serrano (Palau de la Música, Valencia). Especializado en Falla. Estrena Improvisaciones Albéniz y Granados (Boileau). Revistas: Música y Educación, Allegro, Ad Libitum, Polifonía, ArtsEduca. Coautor: 29 Maneras concebir silencio (Univ. Jaume I), Canto Natural (Bromera). Coord: Los poetas ante la música (Bubok). Autor: Piano Creativo -2 volúmenes- (Rivera), Piano Español (Lulú), Homenaje a Tomás Bretón (Boileau), Aprende a Improvisar al Piano (Redbook)

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